sábado, 20 de septiembre de 2014

Dia 5º: Rysy y Strbské


TATRAS

3 de septiembre de 2014, miércoles.


06.30
Despertador. Hoy toca pico, pero regresaremos aquí después de la ascensión, de modo que hacemos paquete con lo que no necesitaremos en nuestra subida y dejamos las bolsas en una habitación reservada a tal efecto.

07.00
Desayuno.
Nos estudiamos la ruta porque nuestra guía, Martina hoy libra. Nos ayuda mucho ver las grandes fotos que adornan las paredes del refugio con imágenes de las rutas posibles desde aquí. Sería muy difícil perderse porque el super sendero está híper señalizado y mega transitada la ruta que sube al Rysy.


08.20
Salimos.  A los pocos minutos tomamos el desvío (camino azul) que asciende hacia el pico. En este cruce hay mochilas de palos y manguera a modo de cinta para los hombros, preparadas para quien las quiera subir al refugio Rysmi, con unas bolsas de pellet, que son pequeños cilindros de serrín prensado, que utilizarán como combustible. A cambio ofrecen una simbólica taza de té.

08.45
Cruce con camino rojo a 1620 m. que ya, nos llevará directamente, primero al refugio y después al pico.








Lago Vel'ké Zabie 1921 m. y medio Mele Zabie a su derecha en la ruta al Rysy.


Me he adelantado en la subida y ya llego al refugio Rysmi, que se anunca con esta decoración.




10.00
Refugio Rysmi 2250 m. De color gris, con grandes y numerosas contraventanas rojas y placas solares.
Al fondo, el collado que da acceso al pico.




10.10
He parado lo mínimo para beber algo y tomar un kitkat. Un cartel informa del tiempo aproximado: una hora al Rysy.


 Vista atrás desde el collado.

10.50
Pico Rysy 2499 m. n.m. Envuelto en la niebla sin ver más allá de unos metros. No faltan las señales pintadas en la roca para indicar el camino correcto cuando ya en la parte alta, el sendero se hace más difícil. En la cima sólo estamos cuatro personas. No se ve nada excepto, de vez en cuando el lago al este, con forma de punta de lanza llamado Zmrzlé.





Piedra resbaladiza, cima diminuta, poco que ver, así que tras unos minutos desciendo y encuentro a los demás que suben. Los esperaré en el refugio Rysmi.
Allí me tomo una cerveza mientras escucho el piano que toca una virtuosa chica. También hay una guitarra acústica colgada en la pared. Al refugio va llegando más y más gente. Finalmente salgo afuera a comer algo de lo que llevo en la mochila (no picnic allowed inside) y contemplar el paisaje.





 Al poco llegan mis compañeros ávidos de alimento y tras comer iniciamos bajada.


Zona asistida por cadenas útiles en caso de presencia de hielo o nieve.






En su mayor parte, el camino es un agradable paseo.



Nos cruzamos a un montañero que asciende el sendero, parando a descansar cada pocos pasos a tomar aliento, camino de su té gratis, cargado con la mochila con forma de escalera de madera llena de víveres.




Y aquí tenemos a la derecha el zigzag que bajamos ayer con 
el pico Ostrva a su derecha y que nos llevó al lago Popradské.

Meri estaba especialmente alegre de la excursión de hoy.

Cerca del lago y refugio Popradské, con el descenso de altitud
vuelve la vegetación y los hongos.





14.20
Llegada de nuevo al Refugio Popradské, a punto para comer y recoger nuestras bolsas.
Degusto como ayer, sopa de ajo y un guiso de carne de ciervo en el interior con Meri y Pau. La temperatura invita a comer afuera y el resto acepta la invitación y come en una mesa en la terraza exterior.




No tardamos en salir a caminar de nuevo con las mochilas para 
completar lo que nos queda por caminar hoy.





Llegaremos en una hora por camino llano a la urbanización 
junto a pistas de esquí donde se encuentra el hotel en el que dormiremos esta noche.


Ya llegamos. A la derecha se ve el tobogán para saltos de esquí.


17.30
Llegada al hotel Toliar, junto al lago Strbské 1347 m. n.m. Poco antes de llegar vemos los toboganes construidos para saltos de esquí, que da vértigo sólo mirarlos. El camino era fácil, bonito y muy transitado.
Distribución de habitaciones. Se trata de dos apartamentos de dos habitaciones cada uno. Nosotros nos ponemos en el que queda contiguo a recepción y nos acomodamos Jesús, Pep, Meri, Alba y yo. Balcón corrido que compartimos todas las habitaciones de este lado. En el otro apartamento, al otro lado se colocan los Jordis, Pau y Olga, los cuatro. Martina, en otra habitación, ha llegado hace unas horas y gozado del spa; nos encontramos con ella para la cena.

19.00
Bajando una altura llegamos al restaurante. Allí hay cena, calor y jubilados.
Dos opciones: carta o buffet; optamos por la segunda opción. Martina nos orienta sobre los platos que podemos probar advirtiéndonos de lo que es más típico y no debemos dejar de saborear.


Después de la cena nos abrigamos y vamos a dar un paseo junto al lago hasta llegar al hotel Solisko y nos tomamos unos chupitos de licor digestivo que sientan de maravilla: nosotros transparente y seco, ellas (tatratea) de color rojo y algo más dulzón. Desde que tomo este licor no tengo nunca acidez. Jordi T y Martina toman un té que se disuelve en el agua caliente. De camino aquí pasamos por el Gran Hotel Kempinski High Tatras y admiramos el spa y el edificio en general, antiguo hospital de recuperación de enfermos que requerían el aire puro de la montaña. Por si queremos volver, para finales de septiembre queda alguna habitación doble libre por solo 900 euros.






Volveremos a ver este lago mañana cuando vayamos camino de nuestro segundo pico, el Krivan.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Día 4º: Popradské


TATRAS

2 de septiembre de 2014, martes.


07.00
Arriba todos.

07.30
Desayuno buffet. Pan rebozado en huevo, cereales, fruta, café, té, fiambres, quesos…

08.45
Salida con niebla que pronto va desapareciendo.


 













Rodeados de la gran espesura de pinos enanos de porte arbustivo (pinus mugo).





11.30
Sliezsky Dom 1670 m n.m. Gran edificio al que también se accede por carretera.



 


El cielo no se ve azul: una capa de nubes podría hacernos pensar que no necesitamos ponernos crema protectora solar.
Junto al edificio se encuentra el lago Velické frente al que comemos de la "comida de ataque" que acarreamos sin poder contemplar las montañas que se adivinan más allá del lago porque las nubes las tapan; pero que no cunda el pánico: aquí tenemos una postal con una imagen de lo que veríamos:



 Lectura de pensamiento junto al lago Velické.


 Ahora, de frente.

 Ahora, sacando pecho y con flash.


Después de comer y unas cuantas fotos estamos un rato en la terraza al otro lado del edificio junto al bar, esta vez mirando valle abajo, tomando UN café.

Un selfie con Martina minutos antes de continuar la marcha.




12.30
Continuamos caminando. El sol va apareciendo tímidamente; la temperatura, ideal para caminar.






13.50
Precioso lago Batizovské 1884 m n.m. Nos distribuimos sobre varias rocas de granito para descansar y tomar algo. Hay quien se refresca los pies sumergiéndolos en el agua del lago.








14.30
Tras algo más de media hora de relax en el lago continuamos.




16.25
Parada para contemplar y fotografiar rebecos a nuestra derecha, en lo alto. Controlan nuestros movimientos y caminan lentamente hacia el oeste.


Éste es un camino empedrado de losas de granito que se abre paso entre los pinos enanos que, a modo de arbustos, tienen toda la ladera colonizada. Vamos contemplando en nuestro camino las nubes a nuestra izquierda, al sur. Allá abajo, en el valle las nubes que no han llegado a elevarse tanto como para taparnos y las vemos como se ven cuando volamos en un avión.








17.00
Collado llamado, tal vez, Sedlo pod Ostrvou, 1966 m., junto al Pico Ostrva 1978 m., que ascendemos sin dificultad.



 A la derecha queda el pico Tupa de 2285 m. pero lo dejamos para otra ocasión. Nos hacemos unas fotos en el collado y emprendemos el descenso zigzagueante del día, hacia el refugio que vemos allá abajo junto al lago, escondido en la niebla y dejándose ver ligeramente.



En el collado, antes de "el gran descenso" al lago Popradské.


En el collado las nubes apenas dejaban ver el refugio junto al lago.
Ahora se ve mejor.


La bajada de los casi 500 metros nos lleva unos 45 minutos. Ahora estamos junto al lago Popradské, haciendo algún que otro estiramiento porque la caminata del día ha terminado. Contemplamos un perro con mochila y, al otro lado del lago, el refugio donde pasaremos la noche.







La distribución de habitaciones da poco juego: una gran habitación con cuatro literas donde nos instalamos. Grandes pasillos dan acceso a las habitaciones. Una de las puertas son los servicios, otra las duchas. La de hombres es una gran habitación con varias duchas, tipo gimnasio.

19.30
Cena. Pasamos con bandeja a por los platos a elegir entre varias sopas y platos más contundentes. Elijo una exquisita sopa de ajo y pollo con bolas de arroz blanco y verduras. Todo regado con exquisita cerveza.






Más tarde pedimos, bajo prenda de cinco euros, una baraja, pero nos resulta tan extraña que cuando la miramos y remiramos tratando de adivinar cuál es sota y cuál es rey y cuáles son los palos, perdemos –tampoco había muchas- las ganas de jugar a algo, así que la devolvemos y poco antes de las nueve y media comienza el trasiego hacia el dormitorio.


Mañana nos espera el Pico Rysy.