TATRAS
4 de septiembre de 2014, jueves.
06.30
Despertador.
07.00
Desayuno buffet en el mismo
restaurante donde cenamos ayer. Tomamos
una mesa esta vez más en el centro de la sala, en lugar de la de ayer, que
estaba en un extremo, muy escondida donde corría poco el aire.
Allí vamos, al pico de la izquierda desde el lago que se ve abajo.
Aligeramos peso poniendo lo que
no necesitamos para la ascensión en bolsas de plástico para que Martina, que
muy amablemente se ha ofrecido, nos las lleve, junto con su amiga en el bus a
las cabañas de madera junto al hotel donde esta noche dormiremos. Se quedan
todas en nuestra habitación. Jordi T toma nota fotográfica de todas ellas que
luego comparte en el grupo guasap.
Este edificio llama mi atención.
08.20
Salimos todos del hotel, pasando
por el lago Strbské para tomar el camino rojo que nos llevará al Krivan.
Admiramos el lago, los edificios y nos hacemos fotos. Los licores digestivos de anoche fueron aquí.
Martina, que nos ha
acompañado hasta aquí se despide de nosotros. La veremos por la tarde.
09.40
Cruce con Lago Jamské. 1448 m. Hasta
aquí un paseíto de cien metros de desnivel para ir calentando. Pasamos cerca de
los toboganes para salto de esquí al inicio. Después ha sido una pista fácil. Y
ahora hay un cruce con un camino que comienza a ascender a la derecha antes de
un puente. Si hubiéramos seguido unos metros habríamos contemplado el lago.
Tenemos la opción de buscar fotos de este lago en la web, que todo lo sabe.
Parada de avituallamiento y
continuamos, esta vez por el camino con marcas azules que nos llevará al pico.
Varios grupos de gente vamos subiendo a la vez y nos vamos adelantando unos a
otros a medida que vamos haciendo paradas para tomar algo o adaptar la
vestimenta a las circunstancias. Hace un día soleado y la gente no deja pasar
una ocasión así.
Llanura a nuesta espalda.
Grandes adoquines de granito.
11.20
Cruce 2140 m. que, de regreso
tomaremos para descender por otro camino.
Hace rato que vemos el pico, pero desde aquí distinguimos el itinerario
a tomar, pasando primero por el “Little Krivan” y después descender un poco a
un pequeño collado para subir de nuevo hasta la cima. Hasta aquí el camino nos
eleva pisando cómodamente las losas de granito.
A mi espalda el abarrotado camino que lleva al pico desde el pequeño Krivan.
Paso divertido.
12.20
Pico Krivan. 2495 m. Alba, Jordi
F y yo… y otros miles de polacos y eslovacos llegamos a la cima. Hemos pasado
por alguna zona algo compleja donde usar las manos, que ha hecho la ascensión
más divertida, si cabe cediendo el paso a quien ya bajaba en unas ocasiones o
pasando mientras nos lo cedían en otras. Camino pisadísimo con las losas de
granito a modo de escalera y, como no, con su señalización con pintura en la
piedra.
Hoy sí tenemos buena visibilidad
y permanecemos una hora hasta que bajamos después de comer, beber, admirar la
zona y tomar fotos.
Allá al este tenemos el Rysy y el refugio Rysmi.
Más cerca.
13.35
Inicio de bajada. Me han dejado
unos prismáticos y he estado contemplando y haciendo fotos al Rysy y al refugio
Rysmi. Ayer, por allí la visibilidad era muy diferente…
14.30
Cruce a 2140 m. Nos reencontramos
con Meri y Pau. Tomamos agua del hilillo de agua que resbala por lo que en
primavera debe ser un arroyo de las laderas sur del Krivan.
14.45
Continuamos a partir de aquí por
el sendero señalizado con color verde y que parte hacia el oeste, abandonando
el camino azul que transitábamos hasta ahora.
Miramos hacia atrás y, ahora sí que el pico se parece al de la moneda eslovaca de 2 céntimos de euro.
17.00
Aparcamiento Try Studnicki a 1140
m. n.m. en la carretera 537.
Ha sido una larga bajada con un
par de paradas de reagrupamiento, rehidratación (sobre todo Jesús, que hidrata
el interior de su mochila) descanso y avituallamiento. Sendero marcadísimo que serpentea entre los pinos enanos que cubren la ladera.
Después pasamos por una
zona más de devastación del huracán de 2004 con los troncos tronchados y de vez
en cuando alguno superviviente y algo más abajo los laterales del camino están
plagados de zarzas cuyas moras sacian nuestro apetito.
También nos desviamos unos metros
para ver una placa y monumento en honor a los caídos por estas laderas el 14 de
enero del 1945.
Un cartel nos anuncia que este
sendero que hemos descendido queda cerrado para preservar el medio natural del
1 de noviembre al 15 de junio.
Esperamos al bus que nos acercará
los cinco quilómetros que nos separan del cruce de las cabañas donde Martina
nos espera. En una caseta de madera, un señor
se ocupa de cobrar lo que cuesta utilizar el uso del aparcamiento y vende mapas
topográficos y postales.
17.30
Llega el bus y nos vamos.
18.30
Entramos en el Hotel Permon. El
bus nos ha dejado en el cruce y hemos caminado algo más de media hora por la
carretera que serpentea unos quilómetros hasta aquí. Nos quedamos en unas
cabañas que hay a 500 metros del hotel, pero, de momento vamos a tomarnos la merecida cena.
19.00
Cena. Hemos dejado las mochilas
en una habitación mientras tanto y nos hemos aseado mínimamente. La ducha
vendrá más tarde. Ocupamos una mesa al fondo.
Antes de irnos a las cabañas,
quien quiera mañana un masaje debe decirlo ahora. Nos informamos de
calidad, precios y disponibilidad de horarios y reservamos para darnos un masaje
de cuerpo entero, todos menos Pep y ninguna excepto Olga.
Después nos vamos a las cabañas, construidas al más
tradicional estilo eslovaco, que ocuparemos los próximos dos días. Nos duchamos
y en espontánea reunión, nos reunimos a platicar sobre la jornada en la cabaña
que ocupamos Jesús en su súper suite, Pep y yo en otra habitación y Alba y Meri
en el piso de arriba y a degustar el Tatratea (delicioso brebaje donde los haya
¡vive Dios!) que aporta Martina.