TATRAS
6 de septiembre de 2014, sábado.
06.00
Despertador.
06.30
Cita fuera de las cabañas
preparados para ir a la puerta del hotel a esperar el bus que nos sacará de las
montañas. Martina acude expresamente para despedirse de nosotros a estas horas
intempestivas de la madrugada: besos, abrazos, fotos… y un hasta siempre.
07.00
Puntual bus que nos desplaza en
una hora de relajado viaje los 30 quilómetros que nos separan de Liptovsky
Mikulas, donde cogeremos el tren a la Capital del Estado.
08.00
Liptovsky Mikulas. Disponemos de
tres horas para desayunar y visitar la ciudad.
Después de callejear damos con el
mejor sitio en el que podríamos haber entrado para desayunar y pasar estas
horas hasta nuestro próximo tren: la “kukraren Verónika” una cafetería pastelería
en la plaza del pueblo. Acompañamos con cafés las tartas que pedimos y los
trozos que Martina nos ha traído esta mañana. Para más tarde preparo unos
bocadillos de foie y de sobrasada con pan comprado por aquí.
11.08
11.08
Puntualmente tomamos el tren.
14.30
Bratislava. El viaje se nos ha
hecho más llevadero gracias a la cerveza que sirven en el bar del tren.
Despedidas: Jordi T y Pau tienen
pronto su vuelo y toman ya el bus que les lleva al aeropuerto. El grupo
continúa desmembrándose. El resto nos vamos a la pensión Petit que tan bien nos
trató hace justo una semana. Nos acoplamos Jesús, Pep y yo en nuestra
habitación y el resto ocupan dos dobles. Recogemos las maletas con ropa de
urbanitas que nos guardaron la semana pasada.
16.00
Nos vamos a visitar de nuevo la
ciudad. La semana pasada estaba desierta ya que había alguna festividad el
lunes y la población había huido el largo fin de semana. Esta vez es totalmente
diferente y está a reventar de gente, probablemente por la celebración de
folklore en la plaza con puestos de recuerdos y de artesanía como los encajes
de bolillos.
Nos ponemos en modo turista
comprando regalos para nuestros seres más allegados y hacemos una primera
incursión en lo que se va cociendo sobre el escenario montado en la plaza.
Después callejeamos un poco para
terminar finalmente en el Beer Palace. Allí tomamos (Grob-Style Duck “Pedal”)
pato con col acida y ciruelas y “dumplings” especie de masa en forma de
medallón con huevo, harina, patata y algo de carne ¿? Buenísimo. Tomamos
cerveza Saris y descubrimos una nueva cerveza de dos colores, la Rezané. En
realidad no es una marca de cerveza sino que significa “mezcla” o “cortada”. Es
un cocktail que confecciona el barman jugando con los colores y las distintas
densidades de cervezas más o menos tostadas y más o menos oscuras.
Más que satisfechos de este
palacio que Martina nos recomendó, caminamos hacia el centro parando para
comprar unos helados y nos empapamos bien de los bailes tradicionales de las
distintas comarcas del país en la plaza donde, ahora sí, un grupo tras otro
pasa por el escenario para cantar y tocar música y bailar.
22.00
Antes de recluirnos en nuestros
aposentos decidimos (no todos) tomarnos la última cerveza en el restaurante
donde cenamos hace una semana. Nos pilla totalmente por sorpresa el espectáculo
que unas guapas y ligeras de ropa señoritas montan en el local, bailando y
contorsionándose sobre la barra, por parejas, primero las morenas, luego las
rubias. Causan gran sensación, tanto en los transeúntes que por allí pasean
como en un chaval que las disfruta con la mirada a un metro de distancia y que
porta colgados un arco y una flecha modo de bandolera. La gente toma alguna que
otra foto mientras terminan su cerveza y la camarera se afana en preguntar de
mesa en mesa si quieren una nueva pivo
de cerveza.
23.00
Finalmente se hace realidad la retirada. Nos vamos a dormir.
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario